Logotipo Olentzero

Ixila eta pentsakorra
potolo eta gainera nola!
Gabonero beti ondoan
hara hemen Olentzero hona!

Cookie-ei esker eskaintzen ditugu gure zerbitzuak. Gure zerbitzuak erabiliz gero, cookie-ei ematen diegun erabilera onartzen duzu. Hemen kontsulta dezakezu gure cookieak politika. OK

Orokorrak

Olentzero Iruña 2012 (#2570). 2012/12/24. Argazkia: Xabier Martinez Álava.

LÁGRIMAS NEGRAS DE CARBONERO

Por Joseba Asirón Saez

Como bien sabéis, vivo en una txabola de carbonero, situada en un bosque tan profundo e impenetrable que nadie nunca la ha visto, y nadie podría llegar a verla si yo no le llevo hasta allí. Eso no quiere decir que viva de espaldas al mundo ni a los problemas de la gente, porque desde los bosques y los montes que rodean por todas partes mi txabola se ven muy bien los valles y los pueblos de Euskal Herrria.

Veo las casas, las calles animadas de gente, las plazas donde juegan los niños y las niñas, las iglesias y hasta los frontones, repletos de gente cuando hay un buen partido. Por eso, a veces, cuando estoy cortando madera, cuando apilo los troncos o cuando estoy preparando la txondorra para fabricar el carbón, me paro un rato a descansar y miro hacia los valles. Así es como, aunque vosotros me veáis siempre por Navidad, en realidad vuestro Olentzero os ve también durante el resto del año y está bien enterado de cuanto os ocurre. Me gusta ver cómo la primavera llena los campos de alegría y de colorido, y cómo en verano celebráis vuestras fiestas, tomáis el sol y os bañáis en los ríos. Os veo ir a la escuela y salir a pasear, os veo cuando estáis contentos y también cuando estáis tristes o preocupados.

Es por eso que recuerdo tan vivamente aquel año 1512. Todo parecía tan tranquilo, que nadie podría haber imaginado el sufrimiento y la destrucción que se aproximaba. Aquella interminable fila de hombres armados que entró por Olazti y Goizueta el 21 de julio de 1512 llevó el dolor a todos los rincones de Navarra, y marcó con largas columnas de humo su itinerario, una por cada pueblo que quemaban, que arrasaban, que destruían. Los gritos de los que eran perseguidos, los lamentos de las madres y de los niños que vagaban por los caminos recorrían los valles y atravesaban los bosques, llegando hasta mi txabola.

Así es como supe que aquel año debería hacer más carbón, debería recoger más castañas y avellanas que nunca, porque el invierno de 1512 habría de ser el más largo, duro y frío de cuentos habíamos conocido. Cada vez que me detenía a descansar, a coger aire o a reponer fuerzas, el viento arrastraba aquel rumor de tristeza hasta donde yo estaba, y me obligaba a volver al trabajo con renovadas energías.

Aquel año no hubo partidos de pelota, no hubo celebraciones ni fiestas en los pueblos, y nadie fue a nadar a los ríos. 1512 no fue sino un largo y gélido invierno, que nos heló el corazón a todos.

Cuando, como cada año, llegó la Navidad y bajé del monte, entendí muy bien el motivo de los lamentos que había oído. Los campos estaban arrasados, y los pueblos incendiados y las casas destruidas estaban ahora habitadas por niños delgados y débiles, por niñas que sonreían al verme y cogían lo que les llevaba alargando unas manitas famélicas y blancas.

Seguramente aquella Navidad de 1512 fue el año que más me necesitaron los niños y niñas de Euskal Herria, el año que más agradecieron mi visita y el año que más le gustó lo que les llevaba. Sin embargo, no os habría extrañado saber que fue el único año en el que, cuando vuestro Olentzero regresaba a su txabola, tenía la cara atravesada por largas y amargas lágrimas de tristeza. Lágrimas negras de carbonero.

igandea, 2013(e)ko urtarrilaren 13a

Orokorrak kategorian

 
Hosting por dinahosting

 

Olentzerozaleen Elkartearen web gune ofiziala
olentzero.net@gmail.com
2006ko, 2007ko bertsio ikustea · RSS · intranet
Logo Udalbilde-Udalbiltza
Babeslea Udalbiltza Udalbide
Olentzeroren Lagunak Elkarteak Udalbiderekin hitzarmenak sinatu ditu 2005, 2006, 2007, 2008 eta 2011an.
Esker Kepa Gallego · Design Lekunberri.com
© 2007-2018.